“EPK — UNIVERSO LÜAR”
“Material oficial para prensa, medios, radios y curadores. Aquí empieza la órbita profesional de Universo Lüar.”
“Descargas oficiales (PDF)”
“El Manifiesto Lüar”
“Nací de un incendio, y al invertir mi nombre encontré la luz. Lüar: Raül vuelto hacia sí mismo. Luar: luz de luna. Entre ambos nace mi verdad.”
Universo Lüar surge de ese cruce: de un yo que se mira desde el otro lado y de una claridad suave que ilumina incluso cuando el mundo está oscuro. La luz de luna no ciega: acompaña. No reclama: revela. No exige: susurra.
Lüar es mi sombra reconciliada con mi luz. Es mi nombre renacido. Es el reflejo que aparece cuando dejo de huir de mí mismo.
Este universo nace de una órbita rota, de un eco que no venía de otra persona sino de un interior que llevaba demasiado tiempo en silencio. De una luz que pensé perdida pero que seguía ahí, esperando a ser reconocida.
Porque aprendí que el incendio que quema puede ser también la chispa del renacer. Que la oscuridad no es un final, sino el espacio donde la claridad decide volver.
Universo Lüar es la música que nace después de atravesar la noche. Es el viaje de alguien que comprendió que no necesita otro sol para arder. Que la luz más sincera es la que uno recupera dentro de sí.
“Ecos de un Sol Distante” es mi página inicial, la declaración del punto cero, el amanecer que sigue a la sombra. El eco del sol que olvidé… y que me recuerda que sigo vivo.
A partir de aquí, cada canción, cada imagen, cada silencio pertenece a esta órbita nueva: la de un artista que renace de su propio incendio y camina iluminado por su propia luna.
Yo soy Lüar. Soy la luz encontrada al invertirme. Soy la claridad que vuelve tras la sombra. Soy la música que nace cuando el alma recuerda quién es.
Este es mi origen. Mi órbita. Mi renacimiento.
BIOGRAFÍA POÉTICA — “EL HOMBRE DETRÁS DEL UNIVERSO”
Antes de Lüar, hubo un hombre llamado Raül: padre, conductor de caminos reales y emocionales, músico silencioso durante años, creador en las horas donde el mundo duerme. Un hombre que miraba la vida desde el borde del cansancio sin saber que estaba a punto de transformarse.
Su historia no empieza en un escenario, ni en un estudio, ni en un aula. Empieza en una grieta: el momento en que el silencio pesa más que las palabras y uno se pregunta si sigue ahí dentro.La música no nació de un plan. Nació como un latido que pedía espacio, como un eco que reclamaba atención, como una luz que, en mitad de la noche, se niega a morir.
Raül se encontró a sí mismo al revés — literalmente — y de ese reflejo nació Lüar: un pseudónimo, un universo, un símbolo de lo que queda cuando se quiebra todo lo demás.
Hoy, su proyecto es una constelación en construcción: un lugar donde lo íntimo conversa con lo cósmico, donde las heridas generan belleza y donde cada canción es un fragmento de renacimiento.